jueves, 21 de mayo de 2020

* Ríos de Paz . Angie García - 2019

Ríos de Paz
1ª mención en prosa Paloma de Paz 2019. 
Integra la Antología "Cien Poetas por la Paz" 2018

Corre por el río de mi sangre una pena que me inquieta, me desborda y entristece.
Necesito decirte cuanto me importas, cuantas veces pasa tu rostro por mis ojos viejos, cansados... sabios...

Necesito decirte   lo importante que eres, cuanto te quiero, que te necesito, que tu vos se hace fuerte cuando tu alegría emerge, cuando tu sonrisa recorre las veredas, cuando tus pasos regresan a mí.

¿.Queda poco tiempo?
No lo sé, solo sé que la oportunidad es hoy, en este instante; donde tus deseos, sueños e ilusiones esperan nacer.

He visto como tu alma se ha perdido en los vaivenes de la vida, donde las esperanzas son de otros y las alegrías no alcanzan…

Hace tiempo que no percibes mi voz, ni mi presencia, aún así, en silencio acompaño tu camino. Descúbreme en ti, descúbreme en tu alma,  tus manos, tu piel, en tu cotidiano vivir.

Descúbreme en los ojos de la humanidad, allí es donde hoy necesito que veas; uniendo tu voz, tu mente y acción, para que mi amor trascienda se potencie en un solo sonido, el sonido del amor y la hermandad.
El mundo pasó a ser una parcela de tierra de nuestra geografía cotidiana, inundada por las mismas aguas de incertidumbre, aguas que no sanan el dolor y la injusticia de las guerras.

El fuego que quema las entrañas de la tierra misma, en un intento de transmutar nuestros pensamientos más profundos.

El aire dibuja las muecas más terribles, con la intención  de que las formas armonicen y los humanos despierten.
La tierra se abre, sembrando fértiles semillas, y tú eres un cocreador, un eslabón imprescindible en una infinita cadena de almas que velan por la Paz de este maravilloso universo.
Queridos hermanos, deseo que sepan lo importante que son, decirles una y mil veces
“Los necesito”
 Con la Luz de mi corazón, Jesús.

Tómate unos minutos, en silencio, cierra tus ojos, percibe la tibieza en tu centro corazón, y eleva tu pensamiento, que  tu oración derrame su luz a la humanidad, a la madre tierra para que se restablezca el orden en la humanidad.




Por Angie García. 
Todos los Derechos Reservados. 
Escríbeme a:
todaslasvocesdemitierra@gmail.com


                                                      

* Asistente de Almas. Angie García

Asistente de Almas - Prosa
Integra la antología "El Grito de la Palabra".  Poesía Sanlorencina. 2019
Santa Fe. Rosario. Prov. Buenos Aires Argentina
Convocada por la escritora y Editora Stella Maris Sandoval. "Grupo Ancestralia. "

Ana, en tu correo me preguntas sobre mi trabajo, no es que te oculte, pero ante tanta tristeza, me cuesta compartirlo.
Las palabras me surgen con imágenes, olores y desdicha, esas desdichas que te arrancan el ego a cachetada limpia, aunque cubiertas de esperanzas blancas. 
Allí fui, como anhelaba, hacer alguito por los olvidados de siempre, pero de corazones rojos, bien rojos. 
Te conté de mis recorridas por esos barrios de Dios, se me estruja el alma al recordar sus caritas… 
Abandono, sus ojos helados e inertes vestigios de la pobreza más infame, animados únicamente por el coraje. 
Llegué a casa, mi hogar, mi refugio con pisos, agua caliente… 

!Me sentí muy pequeña...
¡¡ Yo con tanto y ellos, con nada…
Comencé a escribir el informe de la situación social de las familias. 
Cada letra brotaba de la hoja como agua clara… 
Letras oscuras formaban palabras vacías, se alineaban a una velocidad increíble, recordando cada detalle, y se detuvo en mi mente una imagen. 
Una joven madre, abrazada a sus cuatro niños, tironeando su pollera con un ¡¡mamii!! a coro pidiendo galletitas.
Sus manos, todo y nada pueden. 
Manos que sólo descansan en la masa que será su pan, bocas que esperan ser saciadas en despertares y algún pan duro que han olvidado por allí.

“Descansan tus manos sobre tu tibio regazo, ausentes de ilusiones y esperanzas; Inmaculadas yacen tus manos, temerosas sobre la blanda masa que será tu pan. Inciertas, golpean una y otra vez, en un intento de quebrar tu realidad. 
Un nuevo día, infinitas bocas esperan, que tu calor cobije desalientos, nutriendo con tu sabia mirada, los seres por llegar. 
Esculpen y esbozan ensueños y quimeras en tu cuerpo cansado de andar... 
Día tras día, con tibia ternura reposan tus manos, sobre las cabecitas de los niños al pasar. Ellos, luces eternas de una aurora por llegar, una y otra vez, tus manos, tus manos, descansan en paz.” (pequeño segmento de un poema de mi autoría, que integra la  Antología Cien Poetas por la Paz. 2018.).
Mis manos ahora querida Anita, también descansan en paz. 
Espero que el informe llegue a tiempo, junto con las cajas de leche y los bolsos de galletas que nos envolvieron cuidadosamente en la despensa Don Raúl. 
También el botiquín de primeros auxilios que preparó la abuela Yoly, con remedios para la tos y la fiebre, algunos antibióticos son muestras gratis de algún médico de corazón blanco y, a último momento, luego rogarle por semanas al Jesús colgado de la pared de mi cuarto, llegaron las cocinas donadas por la casa Multihogar de Don Fernando.
Por suerte las cocinas llegan antes que el invierno. 
Querida amiga, con esta carta te llega un abrazo inmenso. 
Ya nos unirá nuevamente el destino y podremos abrazarnos personalmente, y disfrutaremos junto a los leños de un tecito caliente de cedrón mientras conversamos largamente.

Dios te bendiga  
Soledad Ton 
Asistente de Almas. 

Por Angie García. 
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